miércoles, 19 de junio de 2013

ASESINATO EN MENAVILCH


ASESINATO EN MENAVILCH

En la ciudad de Menavilch se ha presentado recientemente la desaparición de 2 niños menores de edad, jordan wikelman es el detective privado más solicitado de esta, ha trabajado en los casos más desconcertantes con total habilidad y eficiencia.
Al señor wikelman se le informo de la reciente desaparición de los niños, este al ver que se trataba de criaturas indefensas inicio con mayor razón su búsqueda.  Durante horas estuvo rondando el barrio por el que Viven los niños, e interrogando a su madre y vecinos cercanos, si habían notado recientemente algún suceso un poco sospechoso Sin contar con una respuesta que descartara dudas.
Al medio día, tras inspeccionar por el sector uno de los vecinos se acerca a wikelman y le dice:
-espero, que no me perjudique darle esta información detective, pero hace poco se mudó al barrio un señor, de estatura promedio y contextura gruesa, pocas veces se encuentra, su casa queda al lado de la mía, y como esta última es la única de 2 plantas en el sector es sencillo ver el patio del vecino, y me extraño verlo cierto día en su patio desesperado y guardando con rapidez un morral negro, y al instante corrió a lavarse una y otra vez sus manos.
-Agradezco su información, es de suma ayuda. Dijo el señor wikelman mientras se dirigía a casa del primer sospechoso.
Jordán, toco a la puerta del nuevo vecino, este abrió y le pregunta
si, que se le ofrece?
-       -Soy el detective Jordán wikelman, encargado de investigar la desaparición de los dos menores que residen en este barrio, quisiera hacerle un par de preguntas.
- no puedo atenderlo ahora detective, voy de salida al trabajo y tengo prisa, dijo el señor, con un tono desesperado.
-       -No voy a demorarlo, señor?  
-      - Aarón Baruch, ese es mi nombre, pero como le dije no puedo atenderlo ahora, si quiere regrese mañana más temprano y le colaborare. Dijo mientras se marchaba.
Wikelman de inmediato, comenzó a investigar acerca de Aarón Baruch, encontrándose con que este, había sido privado de su libertad por homicidio. No espero al siguiente día y en las horas de la noche fue de nuevo a casa de Baruch. Toco nuevamente a la puerta y este le abrió.
-detective, no cree que es un poco tarde para interrogar a los residentes del barrio, pregunto Baruch.
- sí, pero cuando se trata de evidencia no existe horario.
- que se le ofrece?, que preguntas quiere hacerme?, yo soy nuevo en el barrio y muy pocas veces estoy en casa.
- eso lo sé, quiero que me diga, porque razón estuvo preso?
-eso que tiene que ver, con la desaparición de los niños? y ciertamente no le incumbe señor wikelman, si no tiene más preguntas puede irse. Dijo Baruch indignado.
-no, es todo por ahora.
Wikelman se puso en la tarea de averiguar, las razones del porque Baruch había estado preso, y encontró que había sido el autor intelectual de la muerte de su esposa, y que presentaba graves alteraciones mentales.
A la mañana siguiente Jordán se acercó de nuevo a casa de Baruch, lo interrogo, e incluso logro inspeccionar el lugar y encontró en el patio el morral negro del que hablaba el vecino, Baruch se puso nervioso. Y le dijo.:

-       -No hay nada de servicio ahí, son solo cosas viejas que me heredo mi padre.
-       Las revisare cualquier cosa es evidencia, y usted señor Baruch ha sido acusado de ser el principal sospechoso de la desaparición. Pero, ¿ qué es esto? Su padre le heredo palas, y al parecer recientemente usadas porque el barro en ellas aún tiene textura fresca, enviare esto a personas encargadas, para que lo analicen.

-       -Usted no tiene que averiguar nada, lárguese de aquí, esas son mis cosas y nadie las va a sacar de aquí, váyase y no me moleste. Que es lo que quiere saber? Si yo robe a esos niños? Pues si, yo lo hice, quería matarlos porque ellos son la razón por la cual mi esposa ya no pasaba tiempo conmigo, ni siquiera me atendía cuando llegaba del trabajo, por ellos, no sabe cuántos los odio. Pero no los pude matar porque alguien se acercaba, así que los deje muy lejos de aquí amarrados, pero los enterré, así que ya deben estar muertos. Dijo Baruch exaltado, mientras atravesaba por otras de sus crisis.


Afortunadamente, al terminar el de enterrarlos, una persona que lo estaba observando se dirigió a rescatarlos. Los niños volvieron a su hogar y a Baruch se le iniciaron los procedimientos requeridos para ser juzgado.



Autora: Lina Gonzalez

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